
El deterioro cognitivo es un término amplio que engloba muchas afecciones. Juzgar cuándo y cómo realizar pruebas de detección de estas afecciones puede resultar ambiguo. Examinar a personas que no lo necesitan puede aumentar el número de pruebas innecesarias. Sin embargo, pasar por alto a personas que sufren deterioro puede causarles daños innecesarios. En febrero de 2020, la United States Preventive Services Task Force (USPSTF) publicó un informe sobre las directrices para el cribado del deterioro cognitivo con la esperanza de hacer que este proceso sea menos ambiguo.
¿Qué es el envejecimiento normal?
Muchas personas esperan un cierto nivel de deterioro cognitivo con el envejecimiento normal. Aunque el proceso es diferente para cada persona, existen características generales que definen el deterioro cognitivo normal del envejecimiento. Tienen que ver con los distintos tipos de inteligencia.
Hay dos conceptos de inteligencia: la cristalizada y la fluida. La inteligencia cristalizada incluye los conocimientos y habilidades que se aprenden y practican, como el vocabulario. La inteligencia fluida se centra en la capacidad de aprender y procesar nueva información, lo que incluye la memoria y la capacidad psicomotriz. La inteligencia cristalizada permanece principalmente estable a lo largo de la vida. La cognición fluida alcanza su punto máximo en la tercera década y luego disminuye de forma constante.
La cognición puede dividirse en categorías. Las principales son la velocidad de procesamiento, la atención, la memoria, el lenguaje, las capacidades visoespaciales y el funcionamiento ejecutivo. La velocidad de procesamiento se refiere tanto a los procesos cognitivos como al movimiento. La velocidad de procesamiento se ralentiza en los adultos mayores normales, lo que puede repercutir negativamente en otras áreas cognitivas, como hablar con rapidez y claridad. La atención se refiere a la concentración, especialmente a la capacidad de centrarse en la información necesaria sin prestar atención a la información innecesaria. También incluye la multitarea. Los adultos mayores tienen dificultades para retener la información mientras la manipulan. La memoria se explica por sí misma. Las dificultades normales de la memoria en el envejecimiento suelen estar relacionadas con la disminución de la velocidad de procesamiento. Es normal que las personas olviden lentamente recuerdos de su propia vida a medida que envejecen. También es normal que los adultos mayores empiecen a olvidar el significado y el uso de las palabras.
¿Qué es el deterioro cognitivo?
El deterioro cognitivo puede ser tanto leve como grave. Incluye un deterioro superior al esperado para el envejecimiento normal, e incluso tan grave como diversas formas de demencia. La forma más leve de deterioro cognitivo puede incluir problemas de memoria, lenguaje y procesos cognitivos. En algunos casos, el juicio puede incluso llegar a ser un problema. Estos cambios son leves cuando son perceptibles pero no interfieren significativamente en la vida cotidiana. El deterioro marcado es mucho más evidente y puede interferir en la vida cotidiana. Puede ser difícil diferenciar entre el envejecimiento normal y el deterioro cognitivo. Los médicos están familiarizados con ciertas características y existen distintos métodos de detección que pueden ayudar a diferenciarlas.
¿Cuál es la recomendación de cribado?
El objetivo del cribado del deterioro cognitivo es mejorar los resultados de salud mediante la identificación precoz. El USPSTF examinó 287 estudios en los que participaron 280.000 ancianos. Argumentaron que los médicos pueden examinar a los pacientes cuando tengan sospechas leves, ya que el cribado no perjudica al paciente ni a su cuidador. Sin embargo, también afirman que no hay «pruebas suficientes» para evaluar adecuadamente los beneficios frente a los inconvenientes del cribado del deterioro cognitivo. Esencialmente, se trata de una no recomendación. Esta vaga respuesta a la pregunta general sobre la utilidad del cribado puede desglosarse en preguntas más pequeñas formuladas por el USPSTF.
Se plantearon 5 preguntas principales. La primera pregunta se refería a si el cribado del deterioro cognitivo en personas mayores que vivían en la comunidad era útil en un entorno de atención primaria. Sólo encontraron un estudio que abordara la cuestión, y el estudio no concluyó que el cribado en este contexto fuera perjudicial o beneficioso.
La segunda cuestión era si las pruebas de cribado eran precisas para detectar el deterioro cognitivo. Existen múltiples exámenes, el más popular de los cuales se llama Mini-Mental State Examination (Mini-Examen del Estado Mental). Es eficaz, pero puede detectar las sutiles diferencias entre los distintos tipos de deterioro. Descubrieron que el Mini-Mental State Examination y las demás herramientas que examinaron funcionaban bien a la hora de detectar con precisión el deterioro cognitivo.
La tercera pregunta se refería a los perjuicios del cribado. Llegaron a la conclusión de que no había pruebas de que fuera perjudicial, pero que tal vez no hubiera pruebas suficientes para evaluar realmente los daños a largo plazo.
La cuarta pregunta iba dirigida a ayudar a las personas con demencia leve o moderada en la comunidad. Querían ver si había opciones de tratamiento más allá de los medicamentos habituales. Descubrieron que el ejercicio físico y las actividades cognitivas tienen pequeños beneficios en quienes ya padecen demencia. Sin embargo, sí descubrieron que la educación del paciente y la gestión de casos ayudaban a aliviar parte de la carga de los cuidadores.
La última pregunta examinaba si existían o no perjuicios asociados al tratamiento de pacientes con algún grado de deterioro cognitivo. No hubo pruebas que sugirieran que los medicamentos utilizados fueran perjudiciales. Las otras opciones de tratamiento, no basadas en medicamentos, no causaron ningún daño.
Conclusión
El deterioro cognitivo es un término amplio que describe el deterioro del pensamiento y los procesos asociados. A menudo, las personas se preocupan por los cambios en su cognición a medida que envejecen. Los profesionales sanitarios pueden ayudarles a entender si estos cambios forman parte del envejecimiento normal o si son algo más preocupante. Póngase en contacto con nuestra Clínica de Bienestar y Antienvejecimiento para obtener más información hoy mismo.